top of page


Nuestra Fe es Clara, Alta y Limpia
4
67
0
Veo una rosa y la veo a ella, mi nieta tan dulce y tan pequeña.
Veo una rama caída y veo a mi amado nieto coleccionista de piedritas y de ramas.
Veo los frutos de los árboles y veo a la madre de mis nietos.

Cada segundo es un segundo menos, llegarán a casa los gorriones.
Libres sin cadenas hechas por cobardes.
Hoy pedí un deseo.
Hoy hablé de ti.
Hoy, en esta caída de la tarde nuestros suspiros se entrelazan.
Ya no me arrodillare a solas, los abrazare hoy junto a mi.
No tendremos tiempo para perder el tiempo, ya no más tristeza.
Cruzar el alambrado es urgente cada día, por ello existen las plegarias y cada púa en la alambrada es una tonada de victoria para que otras aves canten.
Entradas relacionadas
Comentarios
Comparte lo que piensasSé el primero en escribir un comentario.
bottom of page





